martes, 13 de septiembre de 2016

Libertad sexual, libertad emocional.

El pasado sábado en mi país, hubo una marcha para tratar de impedir que se apruebe una ley que permitiría a personas del mismo sexo casarse, formar una familia. Declaran que una familia deber ser conformada por un varón y una mujer.  Es difícil aguantarse de opinar de este tema, y pues como de manifestaciones se trata pues pienso que yo también tengo "derecho" a expresarme.

Vivimos en un mundo de divisiones, no sé por qué ni a quién se le ocurrió dividirnos de tantas maneras: hombres-mujeres, niños-adultos-ancianos, ricos pobres, gringos-mexicanos-africanos, católicos-musulmanes-ateos, heterosexuales-homosexuales-transexuales-pansexuales-intersexuales y un larguísimo etc.  Lo perjudicial viene cuando existe alguien que por alguna razón, se considera superior a otro y más aún, le forza a aceptar inferioridad.

En este caso,  es un grupo de personas que piensan, que porque una persona disfruta de su sexualidad de manera distinta a ellos, no merece contar con ciertos derechos. Pero, ¿qué los llevó a tener ese pensamiento? En realidad es un nudo asqueroso de paradigmas en serie por desenmarañar que casi podría vomitar. Creo que todo comienza desde algo tan simple como el negarnos lo que sentimos, negarnos a una gran variedad de sensaciones placenteras porque nos dijeron que estaba "mal" experimentarlas.

Voy a tener que dar un ejemplo que pareciera no tener relación, pero la tiene y es que sólo reflexionen en cuán "impúdica" "obscena"  y hasta "sucia" puede ser la masturbación. No sé de dónde se nos ocurrió que eso era algo hasta ofensivo, díganme, ¿cómo se sintieron cuando notaron que era rico tocarse pero les dijeron que estaba mal? ¿quién no se avergonzó horriblemente por haber sido encontrado por sus padres masturbándose? y papás ¿por qué les incomodó tanto ver a sus hijos tocarse? ¿por qué de hecho en cuanto se nos ocurrió poner nuestra manita en nuestras partes nos dijeron que ¡no debíamos acariciarnos! ¿Por qué? Nadie me puede explicar, simplemente crecimos "asumiendo" que era incorrecto. Muchos niños se tocaron con otros niños y niñas con otras niñas pero esos son secretos que uno cargó y procuró olvidar, sobre todo porque cuando creciste te convencieron de que sólo puedes permitir dar y recibir placer con cierto grupo de individuos y tú te olvidaste de preguntar ¡¿por qué?!

Me gustaría que todos cerráramos los ojos por unos minutos e imagináramos una mano tocándonos, una mano que con mucha dulzura y con mucha delicadeza recorre nuestro cuerpo, toca nuestro cuello, nos acaricia la oreja, suspira en ella, luego pasa a tocar nuestro pecho, nuestro abdomen y llega hasta nuestros genitales y los frota suavemente. Ahora, abres los ojos y te das cuenta de que quién te estaba tocando es una persona de tu mismo sexo, ¿Te sentirás incómodo, sentirás aversión o quizás culpa? ¿porque si aceptaras que esa mano te hizo sentir bien, estarías aceptando que una persona de tu mismo sexo podría de hecho hacerte sentir placer? ¿en qué te convierte eso?

Quien al abrir los ojos se sintió culpable por ver que una persona de su mismo sexo le tocó y le hizo sentir bien, sólo necesita aceptar que regalar placer al cuerpo no está "mal" para tí y no está "mal" para nadie. No podemos imponer barreras en esto, no en lo más sagrado que tenemos como seres humanos, la sexualidad. La energía sexual es algo tan hermoso que todos nos merecemos disfrutar. El amor es lo que mueve este mundo, la sexualidad es obviamente una base primordial en el amor de pareja, permitir que nos limiten de maneras tan brutales en esos aspectos es según yo lo que provoca caos en el mundo.

Para mí es estúpido que se esté discutiendo cuál ser humano con intenciones de formar una familia merece protección de la sociedad y el Estado. Cuestionar la aceptación de una familia de sólo mujeres o sólo hombres es tan estúpido como cuestionar si una mexicana y un ruso podrían casarse, es como cuestionar si un viejo puede hacer familia con una jovencita, o si una muchacha pobre puede matrimoniarse con un hombre de una familia rica. Todos somos humanos, parece que olvidamos que en realidad NO HAY diferencias entre nosotros, todos somos almas unidas entre sí, sin importar el cuerpo en el que estemos, y somos capaces de simplemente amarnos unos a otros, de disfrutarnos unos a otros, pero nos dijeron que tantas cosas estaban "mal" que nos llenamos de temor por lo que sentimos y eso nos hace derramar odio.

La unión entre personas es lo que cuenta. Sí, los genitales existen para que se pueda procrear pero no podemos negar que nuestros cuerpos están diseñados para disfrutar a un ser del sexo opuesto y también del mismo sexo. Porque cuando cierro mis ojos y simplemente siento y disfruto de quién toca mi piel entonces no hay hombre, mujer, lesbiana, transexual, joven, viejo, rico, pobre, yo simplemente disfruto de la cercanía con otro ser humano. Y algo muy importante que dice mi gurú César, "la maternidad no es una cualidad inherente a la mujer si no de lo femenino", nunca olvidemos que dentro de todos existe un lado femenino y un lado masculino, por lo tanto, no hay ser humano que se pueda excluir de la posibilidad de amar, de tener una familia y de contar con derechos ante la sociedad.

Por mi parte, estoy cansada de aceptar tanta incoherencia para encajar en esta sociedad que se falta al respeto tantas veces y de tantas maneras, Enric Corbera dice "la salud es coherencia entre lo que pienso, lo que siento y lo que hago" me hace entender bastante de por qué mi sociedad está tan enferma. Cada vez veo menos familias unidas y me parece que la causa principal son esas limitantes que nos impusieron sobre cómo y a quién amar. Esas terribles limitantes, se convierten en paradigmas y prejuicios y lamentablemente esto genera un odio o simplemente un rechazo a lo que nos dijeron que no es socialmente correcto.

Acutalmente vivo en Santa Cruz, Califonia y una actividad que a mi pareja y a mí nos gusta frecuentar  es el "Ecstatic dance". Seres humanos se unen para disfrutar de la danza, del cuerpo, del placer de acercarse a otros. Al bailar, las barreras limitantes del amor se desvanecen, el placer se convierte en un regalo que se ofrece sin recato, con la dulzura y la naturalidad con la que debería ser visto. Sin temor, nos permitimos admitir lo bien que se siente la cercanía entre seres humanos, sin que influya la edad, la nacionalidad, el sexo o la preferencia sexual y ¿saben? Nunca estuve en un ambiente de mayor paz, de mayor armonía y de mayor plenitud. Porque al eliminar las divisiones que nos impusieron, todos nos convertimos en uno para crecer en amor.

Nos hace falta encontrarnos unos a otros y primeramente observar nuestro espíritu, lo que cargamos dentro, seducir a nuestras almas. Luego de eso, identificar la energía sexual que nos atrae de la persona, puede ser su lado femenino o su lado masculino el que nos enamora, y finalmente permitirnos el placer de estar con esa persona con lo que es, mujer o hombre. Todos los seres humanos somos mitad hombre y mitad mujer sólo nos falta aceptar y vanagloriar a ambos en nosotros y en los demás.

El mundo entero necesita hacer un círculo gigante y bailar, sentir esa paz  que sólo llega cuando nos permitimos unos a otros SER y eliminamos de una vez la creencia de sentirnos superiores a otros por ser diferentes, cuando todos somos uno en diferentes expresiones.

De cualquier manera, estoy contenta, el cambio ya está ocurriendo, les cuento que viene toda una revolución de amor, yo misma ya me preparo para la batalla con armas cargadas de verdad, de identidad, de honestidad, de simple congruencia a nosotros mismos, y contra eso nadie va a poder, porque recordar lo que realmente somos nos devolverá nuestra verdadera identidad y así se harán los cambios, con pura musica y baile, con puro amor y paz.

Bendiciones para todos, a sanar los temores, a sanar las culpas, a admitir lo que sentimos a disfrutarnos sin miedos.




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