Santa Cruz, California a 23 de Septiembre de 2016
Esta ciudad me tiene loca, la vida aquí es un viaje con continuos días intensos, de noches largas que aún no alcanzan para el discernimiento. Desde que llegué aquí no ha habido un día que no traiga una gran lección. Lo más maravilloso de Santa Cruz, son las personas que he encontrado, me gustaría que los conocieran a todos, que escucharan su historia, de esos personajes quiero hablar en este artículo.
Tengo un grupo de amigos muy especiales, son personas que viven en la calle, en el pueblo son conocidos como "homeless", no me gusta esa palabra, me parece difícil quitarle su sentido despectivo al usarla, pero en realidad podría ser también un cumplido, si no nos basamos en los estándares de lo que es bueno o malo en la sociedad. A Ricardo, por ejemplo, lo conocí hace varios años, somos colegas, ambos músicos callejeros, él canta con sus amigos. Ricardo habla muy bien español, su abuela era mexicana y le enseñó el idioma, pero él para el mundo es considerado "americano" o "americanito" como se autonombra. Es un excelente músico, parece ser él quién dirige al resto de la banda, todos le admiramos bastante, lleva 17 años viviendo en la calle según me dijeron, es un hombre muy alegre y carismático, él dice que entre menos necesitemos mejor. Ricardo sabe mucho de astrología, me ha sorprendido todo lo que me ha explicado sobre mí, sobre mi familia y sobre lo que acontece en el mundo, es un hombre muy despierto, además practica kundalini yoga y es un ser humano que irradia luz a su alrededor.
Ricardo me presentó al resto de la banda, Cooper es el nombre de la vocalista, una mujer muy linda con una voz primorosa, ella fue enfermera por muchos años, me contó que ganaba más de 40 dólares la hora, tenía una linda casa y todo lo que "el sueño americano" envuelve, pero aún no era feliz, ella dice que sentía que algo no estaba bien, en su trabajo como enfermera, en su vida y en general la vida en los Estados Unidos así que cansada de todo eso renunció a su empleo, vendió su casa y comenzó a vivir en la calle, las obligaciones disminuyen inmensamente cuando no tienes renta, hipoteca o facturas por pagar, el estress casi desaparece cuando no tienes la responsabilidad de un trabajo de 40 horas a la semana y la alegría de tener todo el día para disfrutar y ser feliz llega con fuerza.
Cooper tiene ahora más de cinco años viviendo en la calle, sus ingresos son limitados pero su libertad desmedida, ahora todo lo que desea es hacer que el mundo comprenda sobre la esclavitud en la que vivimos, me contó que lleva los últimos cuatro años observando a la gente y escribiendo sus opiniones al respecto, analiza la forma en que el sistema funciona, las formas tan viles en que se burlan de nosotros. El sistema de "salud" con el que contamos que nos mata lentamente y a un precio muy alto. El sistema financiero que nos vuelve esclavos de deudas interminables por sentir la necesidad de poseer cosas que sólo llenarán vacíos de manera temporal. En general la idea de felicidad que nos inculcaron donde olvidamos lo que realmente necesitamos para vivir plenamente y nos creímos la farsa de que precisamos un sin fin de cosas inútiles. Admiro mucho a Cooper, por permitirse la libertad que para nosotros tiene un precio tan alto, un precio que pocos pueden pagar, el de soltar las cadenas de un sistema corrupto que parece estar en contra de la humanidad.
Laura es otra persona maravillosa, ella no me ha dicho por cuánto tiempo ha estado viviendo en las calles pero sí me ha contado del acoso terrible que sufre de parte de la policía o los "rangers" como les llaman aquí. También me ha mostrado sus pies lastimados porque por su sobre peso, caminar por largo rato la lastima y con el frío, su piel se ha resecado a tal grado que se han formado grietas. Sin embargo ella es muy feliz, camina todos los días por el centro de Santa Cruz cantando y haciendo bromas para dar un poco de alegría a todos los que se encuentra.
En la banda también toca Mark, él es un ángel, lo vi en su mirada desde la primera vez que sus ojos miraron a los míos, es un ser cargado de ternura. Mark toca la mandolina, es otro excelente artista, cuando le pregunté si podría enseñarme a tocar de inmediato aceptó, ha estado en mi casa varias veces y hasta me regaló una mandolina que tenía que no ha usado por mucho tiempo. Imagínense, mi amigo sin hogar me hace el regalo más preciado que me podría dar cualquier otra persona millonaria. Me hizo recordar que las cosas que más valoro en mi vida han llegado sin que las pida, como un presente divino que a veces no estoy segura de merecer.
Y estos son sólo algunos de los maravillosos personajes que me he encontrado en las calles de Santa Cruz, me alegra haberme acercado a ellos sin prejuicios y convertirme en una amiga sincera. Cada uno de ellos ha aportado valiosos mensajes y estoy por eso orgullosa de poder contarles un poco de su historia. Sólo me gustaría terminar diciéndoles que olviden todas esas etiquetas que ponemos al encontrarnos con personas, que no existan ricos, pobres, nacos, fresas, chivistas, americanistas, pordioseros o millonarios, que nuestros ojos vean sólo humanos y nos acerquemos unos a otros con amor y con respeto, para poder apreciar y aprovechar lo que cada bello ser humano tiene para ofrecer.
Ricardo me presentó al resto de la banda, Cooper es el nombre de la vocalista, una mujer muy linda con una voz primorosa, ella fue enfermera por muchos años, me contó que ganaba más de 40 dólares la hora, tenía una linda casa y todo lo que "el sueño americano" envuelve, pero aún no era feliz, ella dice que sentía que algo no estaba bien, en su trabajo como enfermera, en su vida y en general la vida en los Estados Unidos así que cansada de todo eso renunció a su empleo, vendió su casa y comenzó a vivir en la calle, las obligaciones disminuyen inmensamente cuando no tienes renta, hipoteca o facturas por pagar, el estress casi desaparece cuando no tienes la responsabilidad de un trabajo de 40 horas a la semana y la alegría de tener todo el día para disfrutar y ser feliz llega con fuerza.
Cooper tiene ahora más de cinco años viviendo en la calle, sus ingresos son limitados pero su libertad desmedida, ahora todo lo que desea es hacer que el mundo comprenda sobre la esclavitud en la que vivimos, me contó que lleva los últimos cuatro años observando a la gente y escribiendo sus opiniones al respecto, analiza la forma en que el sistema funciona, las formas tan viles en que se burlan de nosotros. El sistema de "salud" con el que contamos que nos mata lentamente y a un precio muy alto. El sistema financiero que nos vuelve esclavos de deudas interminables por sentir la necesidad de poseer cosas que sólo llenarán vacíos de manera temporal. En general la idea de felicidad que nos inculcaron donde olvidamos lo que realmente necesitamos para vivir plenamente y nos creímos la farsa de que precisamos un sin fin de cosas inútiles. Admiro mucho a Cooper, por permitirse la libertad que para nosotros tiene un precio tan alto, un precio que pocos pueden pagar, el de soltar las cadenas de un sistema corrupto que parece estar en contra de la humanidad.
Laura es otra persona maravillosa, ella no me ha dicho por cuánto tiempo ha estado viviendo en las calles pero sí me ha contado del acoso terrible que sufre de parte de la policía o los "rangers" como les llaman aquí. También me ha mostrado sus pies lastimados porque por su sobre peso, caminar por largo rato la lastima y con el frío, su piel se ha resecado a tal grado que se han formado grietas. Sin embargo ella es muy feliz, camina todos los días por el centro de Santa Cruz cantando y haciendo bromas para dar un poco de alegría a todos los que se encuentra.
En la banda también toca Mark, él es un ángel, lo vi en su mirada desde la primera vez que sus ojos miraron a los míos, es un ser cargado de ternura. Mark toca la mandolina, es otro excelente artista, cuando le pregunté si podría enseñarme a tocar de inmediato aceptó, ha estado en mi casa varias veces y hasta me regaló una mandolina que tenía que no ha usado por mucho tiempo. Imagínense, mi amigo sin hogar me hace el regalo más preciado que me podría dar cualquier otra persona millonaria. Me hizo recordar que las cosas que más valoro en mi vida han llegado sin que las pida, como un presente divino que a veces no estoy segura de merecer.
Y estos son sólo algunos de los maravillosos personajes que me he encontrado en las calles de Santa Cruz, me alegra haberme acercado a ellos sin prejuicios y convertirme en una amiga sincera. Cada uno de ellos ha aportado valiosos mensajes y estoy por eso orgullosa de poder contarles un poco de su historia. Sólo me gustaría terminar diciéndoles que olviden todas esas etiquetas que ponemos al encontrarnos con personas, que no existan ricos, pobres, nacos, fresas, chivistas, americanistas, pordioseros o millonarios, que nuestros ojos vean sólo humanos y nos acerquemos unos a otros con amor y con respeto, para poder apreciar y aprovechar lo que cada bello ser humano tiene para ofrecer.
Tu entrada me hizo acordar de unos reportajes que vi en mi compu en un canal español y que se titulaban "Qué es la felicidad". En alguno de esos episodios me encontré con un hombre de unos 55 años y que hacía años vivía en la "calle", por decirlo así, pero en realidad vivía en un pequeño bosque, cerca de donde había un pequeño riachuelo, porque el agua es importante para la vida, y decía que él era muy feliz, demasiado feliz y que no le fue fácil descubrirlo, tuvo que pasar muchas cosas, muchas adversidades para valorar lo que ahora tiene...que es prácticamente nada.
ResponderEliminarSaludos
Tere