jueves, 9 de marzo de 2017

Ni putas ni santas


Finalmente un día que nos da la posibilidad de observar un poco de nuestra situación como mujeres.
Se habla mucho del derecho al voto, del derecho a un salario igual al del hombre. Pero poco se habla de lo que inconscientemente más arraigado tenemos y es la sexualidad controlada. Estamos tan perfectamente amaestrados, que defendemos nuestra propia celda y la pintamos de colores para hacerla ver más atractiva.

Como por derecho propio, buscamos someternos. Como si fuera lo más glorioso, buscamos ser de alguien y  nos olvidamos de lo que realmente deseamos para nosotras. Así, nuestros sentimientos se cambian por responsabilidades y nuestras almas por máscaras vulgares. Nuestras relaciones están basadas en la propiedad, nos educan para creer que debemos pertenecerle a un hombre; y en cuanto eso ocurre, nos tornamos sumisas, abnegadas. Abandonamos la sensualidad para ser esposas, cortamos toda relación con el erotismo, como si eso fuese lo más "digno". Como si lo natural fuera arrancar de una mariposa sus alas y pedirle que sea igual de hermosa y hacerle creer que así debe ser feliz.

Audre Lorde en su artículo llamado Usos de lo erótico: lo erótico como poder  dice: "Se ha inducido a las mujeres a sufrir y a sentirse despreciables y sospechosas en virtud de la existencia de lo erótico...  En realidad, lo erótico ofrece un manantial de fuerza inagotable y provocadora a la mujer que no teme descubrirlo, que no sucumbe a la creencia de que hay que conformarse con la escasez."

La coquetería y el erotismo, son las características inalienables de las mujeres. Maliciar esto, es negar nuestra naturaleza, es forzarnos a volvernos esclavas de nuestra sombra. El mundo parece tener como objetivo, decidir por nosotras sin tener la más remota idea de lo que sentimos.

¿Por qué de manera tan vil vulgarizan a nuestros sentimientos y a nuestra ansia por sentir como si fuese el más horrible de los pecados?

Lo más grave de esto es que nosotras mismas estamos entrenadas para sabotearnos cuando en realidad no existe nada más bello que amarnos, en todos los sentidos. Somos las únicas que podemos comprendernos entre nosotras y cuando alcanzamos la confianza verdadera nos damos cuenta del amor tan puro que podemos sentir cuando dejamos de lado todo lo que se nos inculcó.

Yo quiero contarles, que más que celebrar que puedo votar, más que alegrarme porque poco a poco se va admitiendo que merecemos un salario igualitario, celebro poder hablar y escribir de las palabras "orgasmo", "lubricación", "eyaculación femenina", porque de eso mi madre poco habló y mi abuela no pudo hablar nada. Algunos subestiman el valor  de no tener la sexualidad como un tema tabú, pero creo que nos hace falta admitir que lo que mueve este mundo es la energía del amor, del eros, que nos permite conectar con todos y todas alrededor. No, no estoy siendo coqueta, estoy amándote, estoy amando a todos a mi alrededor.

Imaginen la terrible contradicción, una cantante magnífica a la que le piden que no vuelva a emitir una sola nota, a la que forzan a olvidarse de sus cantos porque con esos cantos con los que puede hacer sentir la gloria, ofende.

El patriarcado nos tiene amarrados hasta los huesos y todos somos parte de la misma mierda, así que observemos cómo vamos. Si eres un hombre infiel y esperas que tu mujer te ofrezca fidelidad, si reprimes a tu mujer por vestirse seductora pero disfrutas ver a otras mujeres siéndolo. Si quieres una mujer sólo para tí pero anhelas ser de muchas mujeres. Si la conquistas con flores para luego de tener sexo ignorarlas. Si disfrutas tener muchas parejas sexuales pero a ella la llamas "puta" si se atreve a hacerlo. Si con tu madre y hermanas usas la palabra mujer para enaltecer y en tu lenguaje de bromas para humillar.
Si eres mujer y dices ser apoyo de ellas pero las juzgas en sus acciones.  Si dices ser su amiga pero sigilosamente compites con ellas. Si dices que quieres un mundo en el que las mujeres jueguen un importante papel pero cuando las ves tener éxito las envidias. Si en público las vanaglorias y entre chismes las destruyes.  Si dices ser feminista pero no soportas a las mujeres demasiado libres.

Me quedo mejor con las palabras de de Audre Lorde que en lo personal me movió muchos sentimientos al leerla:

"Al estar en contacto con lo erótico, me rebelo contra la aceptación de la impotencia de los estados de mi ser que no son naturales en mí, que se me han impuesto, tales como la resignación, la desesperación, la humillación, la depresión, la autonegación. Ahora al fin, voy encontrando más y más mujeres identificadas con las mujeres que tienen la valentía necesaria para compartir la carga eléctrica de lo erótico sin disimular y sin distorsionar la naturaleza tremendamente poderosa y creativa de esos intercambios. 

Reconocer el poder de lo erótico en nuestra vida puede proporcionarnos la energía necesaria para acometer cambios genuinos en nuestro mundo, en lugar de contentarnos con un cambio de papeles en el mismo y manido escenario de siempre. Al reconocerlo, nos ponemos en contacto con nuestra fuente más profundamente creativa y, a la vez, actuamos como mujeres y nos autoafirmamos ante una sociedad racista, patriarcal y antierótica."

NI PUTAS NI SANTAS, SIMPLEMENTE MUJERES.



sábado, 4 de marzo de 2017

Carta a mi madre

Mamá, ya sé que estás muy enojada porque me hice un tatuaje, ya sé que para ti es vergonzoso y casi repugnante que tu hija decida marcarse el cuerpo como hacen delincuentes, ladrones y personas de quienes tú tienes una mala idea. Pero te quiero contar que ese es precisamente el plan, que comprendas que no sólo personas "malas" deciden rayarse el cuerpo. De hecho, lo que realmente deseo es cuestionar tus conceptos de bueno y malo.

He vivido ya veintisiete años, de acuerdo a las pautas que me marcaron como bueno y malo. He procurado hacer lo que se me dijo, aun cuando tuviera que ser desleal a mis sentimientos más profundos. Y aún, he reventado en miedo, enojo, tristeza y sufrimiento, tú misma me viste llorando y hasta lloraste conmigo cuando me viste destrozada, desubicada, y perdida en ese arroyo de emociones terribles. 

Tú y las personas con las que crecí me dijeron explícita o tácitamente cómo debía ser mi vida y mis relaciones. Cómo debo vestir, cómo verme y claro, cómo NO debo verme, (por ejemplo con un tatuaje). Me “sometí” al sistema de reglas con el que creciste tú también  y mis antepasados, y esperé que por ser respetuosa de estas, mi vida sería plena y feliz.
Lamentablemente no fue así, entre más procuraba seguir las normas, más frustración podía acuñar también, pues estaba haciendo lo que me decían, pero para eso, muchas veces tenía que ir en contra de lo que yo sentía. 

Finalmente llegaron a mi vida las respuestas, definitivamente no era lo que yo esperaba, no era una solución simple o “bondadosa” sino todo lo contrario, comprendí que los límites de lo que me enseñaron como “bien” y “mal” chocan por completo al observar la verdadera raíz de mis pesares. He comprendido que mucho más allá de todos los códigos y normas morales y sociales, existe una forma de vivir más acorde a lo que soy, más en orden con lo que siento. 

Porque vivir en contra de lo que siento es no vivir. Porque ser lo que no soy ha sido mi más grande pecado.

Busqué desesperada encontrar el motivo de tanto desajuste en mi cuerpo, en mi pensamiento, en mi espíritu. No me juzgues mamá, consciente o inconscientemente estoy buscando probar opciones diferentes a las que tú probaste para alcanzar la felicidad. Empatiza un poquito conmigo mamá ¿cómo te sentiste cuando mi abuela te dijo que no podías tener un novio porque tenías que portarte "bien"? quisiste seguir su norma, pero tu cuerpo te indicaba que tenía ganas de acercarse a ese muchacho al que le gustabas, ¿por qué ibas a hacer un "mal" por permitirle hacerte sentir a gusto? Parece tonto ahora que recuerdas aquellos días en los que no podías vivir de acuerdo a tu deseo, pero ¡eso era!Era limitarte a vivir y a sentir por seguir normas que ni tú ni mi abuela comprendían. ¿En algún momento cuestionaste por qué estaba mal? Aquí viene implícita la clave ma, en CUESTIONAR, cuestionar todo lo que hasta este momento nos dirige en nuestras vidas y sobre todo, cómo esto nos hace sentir.

Mi tatuaje ma es apenas el comienzo de mi guerra contra ese sistema de normas morales que dejaron de funcionar en mi vida. Como dice un amigo, "el tatuaje es entendido como una forma de comunicación, que representa, que simboliza" y es que eso creo que es precisamente mi tatuaje, el primer símbolo de rebeldía contra lo que me dijeron que no debe hacerse y con lo que yo no concuerdo. Si dejas a un lado tus prejuicios, quizás podrías ver este arte tan bello con otros ojos, pienso que como hija tuya, la vida me envió precisamente para eso, para ayudarte a observar con otros ojos los paradigmas con los que vivimos. No quiero asustarte, pero mi tatuaje es pequeño e inofensivo comparado con la manera en que planeo destruir todo el sistema de creencias que me impone sometimiento como mujer y como persona.

Espero nunca dejes de amarme.






martes, 21 de febrero de 2017

Instintos



Lo primero que vi en sus ojos fue su inocencia, su mirada destellaba candidez. Aquella misma noche ya fantaseaba con él, comenzaba con el destello de una mirada, hasta terminar vislumbrando una imagen de nuestros cuerpos siendo uno sólo, enloquecía de pensarlo.
Lo veía tan real y tan factible en mis sueños cada noche, como si nos hubiéramos encontrado desde siempre, como si nos hubiéramos sentido muchas otras veces, como si nos conocíamos de vidas anteriores y disfrutábamos de la locura y gracia de nuestros cuerpos.   Pero no era así,  cuando me acercaba a él, cuando veía sus ojos y volvía a toparme con aquella mirada, me volvía incapaz, incapaz de besarle, incapaz de tocarle, cómo iba yo a enseñarle a ese muchacho inocente los placeres más grandes de la vida.  No quería ser yo quién lo llevase a esa otra dimensión en la que dejamos de ser lo que somos, para ser nosotros, nada más que eso. 
Lo deseaba tanto que algunas veces pensé en romper sus ropas, quería ver su cuerpo y mostrarle el mío, enseñarle lo que juntos podían hacer.  Un día al universo se le ocurrió hacernos un regalo, nos reunió a la orilla del mar bajo un cielo estrellado y delicioso clima tropical, estábamos recostados, disfrutando el aroma de nuestros cuerpos, enloqueciendo juntos. Lo percibía tímido,  pero sus manos parecían más descaradas, se atrevió un día a meter su mano debajo de mis ropas, sentía sus dedos temblar, me exploraba y sentía su embelesamiento al encontrar cada nuevo rincón de mí, no sabía qué hacer ahí, pero mi cuerpo se lo iba indicando, era un nuevo mundo para él, yo me sentía como un fruto exótico recién encontrado con el que ansiaba locamente deleitarse, sentía sus ganas por devorarme, pero a la vez, notaba que deseaba comer lentamente cada parte de mi cuerpo.  Fue una noche larga, no estoy segura de haber dormido mucho, sólo recuerdo que cada que despertaba su mano seguía ahí, tocando, conociendo, como si fuera un nuevo cosmos en el que podía perderse y difícilmente volvería a encontrarse. Esa fue su primera pequeña conversación con mi cuerpo.


Después de eso, nuestras almas cumplían sus deseos, decidían por sí mismas, mi cerebro se volvió torpe. Mi instinto de mujer despertó estrepitosamente para sacar de él su loco instinto de hombre.  Yo sentía sus ansias, pero también percibía su inhibición, “¡tócame!” quería gritarle. Ni siquiera hubo que pronunciar palabras, nuestros cuerpos se sometieron mutuamente, se guiaron sin miedos, su ropa la quité con tranquilidad a pesar de que estaba desesperada, él ya no parecía nervioso, su reflejo lo guiaba hasta lo más hondo de mi cuerpo. Cuando sentí por primera vez que estaba llegando al fin dentro de mí, vi su mirada con un gesto que nunca antes había visto, sus ojos se quedaron abiertos, la inocencia que había existido en su mirada hasta aquel momento, se extinguía en ese preciso instante, me la robaba yo, así, sínicamente. Le mostraba todo lo que era, todo lo que venía, con mis gritos de placer lo transporté a ese nuevo mundo donde nosotros reinaríamos. Dejaron de existir dos cuerpos, al mezclarnos, nos fusionamos en uno hasta reventar en placer. Se tumbó en mi pecho, no sé qué pasaba por su cabeza, sólo sé que su corazón exclamaba una gran alegría. Yo, no podré olvidar aquella mirada, con un poco de culpabilidad pienso en lo que dejaba de ser aquel jovencito al que le desperté su instinto de hombre.

lunes, 16 de enero de 2017

SANNEM Sanación Emocional


Cuando uno comienza a cuestionar nuestro mundo, la manera en que vivimos y nos relacionamos, comenzamos a ver que hay una serie de incoherencias terriblemente claras. Aún, la mayoría de las veces nos aferramos a ideas que chocan por completo con nuestros sentimientos y deseos. Desde hace ya varios meses he ido armando un rompecabezas cargado de información importante para todos, no me gustaría exagerar pero creo realmente provocaría una revolución en nuestra historia. Esa fue mi primera impresión en mi encuentro con SANNEM, cuando tomé mi primer taller en mayo del 2016, sinceramente, fue uno de los fines de semana más reveladores de mi vida.

SANNEM es un centro de investigación dirigido por César Ponce Guerrero, donde se ofrecen consultas de decodificación neurobiológica. Como el mismo César describe en su página web: "La Decodificación Neurobiológica de Conflictos (DNC) integra información científica desde una perspectiva Transdisciplinar que ayuda al Ser que busca su armonía a encontrar el origen de los conflictos que se manifiestan en su vida, desde las llamadas enfermedades, los conflictos emocionales o situaciones repetitivas que le afectan y que no le permiten liberarse de  los condicionamientos que ocasionan patrones de comportamiento y reacciones contrarias al Ser mismo."

Se trata sobre todo de acompañar a la persona a comprender el motivo biológico de una enfermedad, lamentablemente hasta ahora, la medicina oficial ha tenido pocas respuestas que nos expliquen a fondo lo que ocurre con nuestro cuerpo con lo que conocemos como "enfermedades",  mismas que el doctor Rike Hamer llama "programas biológicos especiales" esto comprendido desde las leyes biológicas descubiertas por él mismo y que se fundamentan en la historia de la filogenética que describe la razón de la existencia de los órganos de acuerdo a su función y bajo las normas con las que biológicamente nuestro cerebro sigue decodificando.

Parece complicado, pero es más o menos simple, los seres humanos como mamíferos, tendríamos que comportarnos de cierta manera, un ejemplo claro es, en cualquier especie de mamífero, la manada siempre se enfocará en la protección y cuidado de la hembra y la cría, y es que es obvio, si la preservación de la especie depende de las mismas, sin embargo en los últimos miles de años lo que podemos observar con la raza humana es opresión a lo femenino. La mujer ha sido muchas veces expuesta a situaciones de agresión lo cuál es completamente opuesto a la lógica de vida de los mamíferos, esto traerá consecuencias que se reflejarán en el cuerpo de la hembra a manera de enfermedades. La relación de esto con el resto de los padecimientos no difiere demasiado, imagínense, la clave de nuestra salud encapsulada en nuestra manera de comportarnos, opinen ustedes si resulta o no necesario que el mundo comprenda esta información.

Lo bueno de esto es que precisamente SANNEM es sobre todo difusión, la tarea más importante de este centro es ofrecer toda la información necesaria para comprender lo que ocurre con nuestro cuerpo, re-construir un puente de comunicación con nuestro cerebro, y finalmente alcanzar la llamada "sanación" que sólo se conseguirá cuando logremos armonizar nuestros deseos y nuestros actos, por lo cual un punto muy importante a analizar son las "creencias" en las que se forja nuestra sociedad,  analizar de dónde nace este sistema de creencias y las consecuencias biológicas del mismo. 

En estos momentos estoy estudiando un seminario de "Maternidad Biológica" este curso me hace ver a fondo la herida profunda que tengo no sólo yo, o los miembros de mi familia, sino el mundo entero. Me hace comprender sobre el motivo del caos en nuestro mundo, al hacer un análisis de nuestra historia, sobre todo de las bases en las que nuestra sociedad está cimentada. El momento exacto en que se forjó una humanidad de guerra y destrucción como en la que vivimos ahora.

Comprendo la importancia de toda esta información y sobre todo soy consciente que resulta de vital importancia la difusión. Muchas veces he llegado a preguntarme qué posibilidades tengo yo como individuo de crear cambios positivos en el mundo creo que he encontrado un punto clave, estoy orgullosa de tener la posibilidad de estar con SANNEM de entender toda esta información y sobre todo de tomar el rol de ayudar para que llegue a todas las personas posibles.







martes, 3 de enero de 2017

Mujeres y plenitud sexual


Ser mujer para mí es... una delicia,  la energía femenina es una fuerza mágica que mueve al mundo de manera extraordinaria, decían las abuelas, "mueven más un par de tetas que uno de carretas", no me gusta el dichito, me parece una forma burda de hacer alarde de nuestro poder. 

Sin embargo, en esto de ser mujer, no dejo de tener algo que reprocharle a mi sociedad, porque en mi calidad de fémina sigue habiendo un camino largo antes de conseguir disfrutar de mi vida con plenitud si que se me enjuicie por ello. Es cansado seguir tantas reglas ilusas.

Se me ha indicado cómo debo vestir, cómo debo verme de acuerdo a mi edad, de acuerdo a mi estado marital, cómo debe ser mi comportamiento. Siempre recatadas para no perder la compostura, siempre sumisas. Puedo ser cortés y sonriente, pero hay una línea delgada que puede convertirme en coqueta y ofrecida, inconscientemente recibo el mensaje de que es necesario dejar de ser encantadora. Yo creo que por eso, muchas mujeres se marchitan como las flores, por suprimir esa seducción desbordante.

Pero hay algo aún más grave, como mujeres se nos educa de manera firme sobre nuestra sexualidad. Los hombres comienzan su vida sexual "lo más pronto posible", la mujer debe esperar "lo más que aguante".   Reflexionando sobre ese punto en que las mujeres al fin disfrutan de su sexualidad pensé en esto:

- Cuando llega la adolescencia, momento en que el cuerpo por naturaleza comienza a exigir el contacto se deberá contener para no transgredir normas morales. Quizás exista por ahí alguna muchacha que se atreva a desafiar estas reglas y se permita dar rienda suelta a sus instintos, puede que disfrute su sexualidad, pero existe la posibilidad de que inevitablemente se sienta incómoda porque se le dijo que es algo que debe hacerse hasta el matrimonio y el sentimiento de culpa le invada y no le permita disfrutar del todo.

- Si ya es adulta y no tiene pareja quizás pueda disfrutar del sexo ocasional, pero también existe la posibilidad de que se sienta  utilizada porque se nos dijo que los hombres sólo nos "usan" para eso y aunque nosotras también lo deseemos, sigue siendo "incorrecto".

- Si tiene una pareja estable, quizás por fin encuentre plenitud con la pareja pero existe también la posibilidad de que la presión familiar o social por tener sexo extra marital le siga atosigando.

- Al casarse, habiendo ya cumplido con las leyes de Dios y del hombre, quizás al fin disfrute de su sexualidad, pero existe también la posibilidad de que el asunto se ponga monótono y el sexo se vuelva la obligación a cumplir con el marido. 

- Ya llegando a los cincuenta, si está casada y ya se fueron los hijos, quizás se encienda la pasión, pero existe también la posibilidad de que luego de haber estado juntos tanto tiempo el entusiasmo haya terminado y el sexo se vuelva forzado o aburrido. 
- Si a esa edad se está soltera, quizás finalmente pueda disfrutar de su sexualidad pues por fin no tiene que rendir cuentas a nadie, pero existe también la posibilidad de que se le haga sentir vieja y se le haga creer que a esa edad ya es "inapropiado" tener vida sexual activa.

Pero entonces pregúntome yo, ¿Cuándo una mujer experimenta su plenitud sexual?

Me entristece pensar que hay mujeres que nunca lo tendrán, me asustó una vez un artículo que decía que en México, sólo un 40% de las mujeres dice haber sentido un orgasmo. Mujeres que se casan, que tienen novio, pareja, esposo y hasta hijos quizás nunca experimenten un orgasmo, suena inaudito.
Sin embargo, no me extraña, se nos ha indicado que nuestro cuerpo es tan sagrado, que ni nosotras mismas tenemos permiso de tocarlo, mucho menos permitir que alguien más lo haga, nos hicieron creer que es algo "sucio",  pecaminoso. 

Mi pregunta es, ¿quién creó la idea de que el sexo es algo impuro, obsceno? Digo, sin ofender a ningún creyente, pienso que Dios nos dio unos ojos para ver, unas piernas para caminar, un estómago para digerir y también me dio un clítoris, su única función es darme placer por lo tanto no comprendo de dónde sacamos esa incongruente conclusión de que disfrutar de eso sea inmoral.

Urge abandonar los juicios que nos pisotean y nos someten de manera tan ruin. Hombres necesitan cambiar los estereotipos patriarcales que tienen a nuestras mujeres oprimidas. Tenemos madres, hermanas, hijas amigas, permitamos con respeto y con amor que se regocijen de amor y de placer sin enjuiciarlas o categorizarlas. Mujeres, el momento es ahora, no esperen a mañana, y por favor tampoco piensen que ya es demasiado tarde para vivir su sexualidad con plenitud. Vamos a tirar las culpas por la borda, a borrar prejuicios de nuestras mentes,  nuestra salud física y mental dependen en gran medida del desarrollo de nuestra sexualidad.

Si están solteras tóquense hasta el cansancio, si no lo están, tóquense ustedes de todos modos, conózcanse y disfrútense al máximo y si están con su pareja experimenten todo lo posible, bailen, enloquezcan, reinvéntense cada día y nunca pero nunca más, se permitan aceptar que experimentar placer con su cuerpo está mal.

Muchos orgasmos para todas, las amo.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Por los caminos de América hasta llegar a Europa


Esta mañana llegó a mis manos la primer copia de mi libro "Por los caminos de América hasta llegar a Europa, me gustaría escribir un poco de lo que significa esto para mí, de lo que deseo compartir en mi texto.

Comencé escribiendo este libro por el mero placer de plasmar mi sentir durante mis viajes, expresar con palabras mis sentimientos, sensaciones y reacciones que experimenté en cada una de esas escapadas a otras realidades. Siempre me sorprendió la vida con cada detalle, con cada pieza de un maravilloso rompecabezas que se fue armando con delicadeza para hacerme entender algo, para hacerme crecer. Hoy comprendo que de eso precisamente está conformada la vida, de detalles a los que necesitamos prestar atención para comprender la magia de nuestra existencia.

Al principio me sorprendí con un conjunto de "casualidades" maravillosas en mi camino, cómo cada ruta, cada país, cada hogar donde me acogieron y sobre todo cada persona que conocí eran parte indispensable de la historia, me asombré al ver que sin mucho esfuerzo siempre todo funcionó para mí. Debo admitir que muchas veces tuve miedo, miedo por todas esas historias sobre mujeres ultrajadas en este mundo, porque desde siempre se me dijo que por ser mujer soy vulnerable, que por ser mujer corría el peligro que quizás un hombre no correría. ¿Pero saben qué? Enfrenté mis miedos, me subí a camiones, aviones, trenes y barcos sola, con la entera confianza de que todo estaría bien y así fue, los temores se desvanecieron y yo tuve vivencias fascinantes.

Después de escribir mi libro, le pedí a mi pareja que lo leyera, quería saber si se sentía incómodo con alguna de las historias que dan cortos detalles sobre mi sexualidad, sobre fantasías y amoríos durante el viaje, él simplemente lo leyó y dijo, "tú decides lo que deseas que lean de tí". Eso me hizo mucho pensar, ahora en lugar de preocuparme por haber escrito pequeños detalles de experiencias sexuales durante el viaje, concluyo que más bien me hizo falta escribir un poco más, sobre todo porque mucho de lo que tuve que cuestionar en mi viaje es esa idea de sexualidad que se me inculcó desde pequeña.

Al menos puedo decir que escribí los detalles que para mí fueron importantes, hay personajes que decidí no mencionar en el libro porque no llegó la inspiración para trazar esas historias, pero también hay figuras del libro con quiénes tuve experiencias fugaces y que me dieron tanto para redactar. Estoy segura de que sí anoté las historias que me hicieron modificar comportamientos que me forzaban a dejar de ser lo que realmente soy, detalles que me ayudaron a aceptar lo que realmente siento y sobre todo re-des-cubrir mi verdadera esencia.

Sincerarme en lo que soy y aceptarlo con amor y sin juicios es para mí uno de mis grandes objetivos en la vida.

De eso trata mucho mi libro, de cuestionar, de cuestionar este mundo, la manera en que vivimos, la manera en que nos relacionamos, la manera en que vemos la vida a causa de todas esas reglas legales o morales que alguien decidió para nosotros. Yo sólo espero un poco de empatía y por favor, mucho amor cuando me encuentren entre mis letras. Quizás también puedan encontrar un poco de ustedes mismos en lo que yo describo.

Muchas gracias.


lunes, 12 de diciembre de 2016

La muerte


Estoy por fin de vuelta en casa, en mi pueblo bendito, con una tranquilidad que sólo se encuentra en la casa de cada uno. Aquí pareciera que pasa lo mismo todo el tiempo, la vida no cambia, pasa el del gas, el que vende tamales, el que anuncia con su carro para el pueblo. Además llegué en tiempo de fiestas, mismas que desde que tengo memoria son idénticas en lo que presentan cada vez, pero no me molesta cada que asisto lo disfruto como si fuera la primera vez. Cada detalle de cotidianidad es lo que le da ese toque mágico a mi pueblo.

Pero dentro de toda la cotidianidad que se repite como espiral está también lo que se va para siempre de la forma física conocida, personajes del pueblo de los que tenemos que despedirnos para siempre y de quiénes sólo quedará el recuerdo en nuestras memorias. El día de ayer falleció una señora amiga de mi familia que era nuestra vecina. Sentí mucha nostalgia, la recordé alegre en cada fiesta que nos acompañó, siempre servicial, la recuerdo también tejiendo con mi mamá  y sobre todo no se van de mi memoria aquellos días en que venía a mi casa la tarde entera a "espulgar" mi cabeza y quitarme los piojos que muy seguido me pegaban en la primaria.

Comenzó el extraño ritual de fallecimiento que se da en mi país, poner el cuerpo que ya ha sido abandonado por el alma en una cara caja donde pasará a descomponerse, lo triste es que al descomponerse de ese costoso ataúd, ni siquiera habrá posibilidad de que los restos se integren de nuevo a la naturaleza.

En la India los cuerpos se queman en el río y luego las cenizas se diluyen con el mar. Más aún en el Tíbet, el cuerpo de un fallecido es llevado a la montaña para que sea ingerido por las aves. Eso seguramente sonaría trágico para las personas acostumbradas a la protección absurda del cuerpo, pero en realidad si lo vemos de otra manera es hermoso pensar permitir al cuerpo degradarse y aprovecharse en la naturaleza. Como expresa la tercera ley de la termodinámica "la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma" en mi opinión sería más digno morir y permitir al cuerpo fusionarse de nuevo con la tierra. Por eso, esa idea de plantar un árbol y usar los restos casi como composta me parece la más maravillosa.

La palabra "muerte" puede causar escalofríos hasta al más valiente, es considerada la mayor tragedia de la humanidad, pero de igual manera, podría ser visto de una manera distinta. Para los Kabbalistas por ejemplo, el día más importante para un ser humano es el día de su muerte, no el del nacimiento como normalmente celebraríamos, ese día no representa más que el comienzo de un ciclo que aún no logramos desarrollar, en cambio la muerte, representa el fin de una vuelta de vida, de nuevos conocimientos, de evolución del alma y por eso, el día de la muerte es el día más especial.

Así lo veo, la muerte como la salida del alma de esta realidad, definitivamente no como algo malo, sino como un descanso para el alma para prepararse para la siguiente encarnación.
Por todo esto, no me gusta ir a los funerales, prefiero encontrar a mis allegados después de su pérdida y siempre les digo también esa frase trillada que para mí tiene tanto sentido, "ya descansa en paz", porque así es, un funeral debería más bien ser una celebración sagrada donde se celebre al que se ha ido por haber cumplido su tiempo en esta tierra.

Sería magnífico cambiar la manera de experimentar la muerte, sin temor, como un despertar donde recordamos que la vida aquí es una ilusión en la que nos sometemos a reglas universales para evolucionar espiritualmente, la muerte llega cuando tiene que llegar, sin prisa pero sin calma. No hay que temerle, tampoco intentar huir de ella.